¿Cómo has estado respirando últimamente? ¿Tu respiración es corta? ¿ Sientes que el aire llega hasta abajo? ¿Cuánto aire tomas?

Sino puedes contestar estas preguntas de forma rápida o te quedaste pensando demasiado, es posible que estés respirando sin darte cuenta de cómo lo haces ni te has dado el tiempo de percatarte de que la respiración es una forma esencial de mantenerte con vida y vale la pena hacer consciente ese proceso.

Tal vez no te hayas dado cuenta, pero es probable que estés haciendo de tu respiración una actividad más automática de lo que ya es y eso podría estar causando malestar en tu cuerpo.

Respirar es el intercambio más grande que hacemos, respirar es tomar la vida, ya que si no llenáramos nuestros pulmones de aire, moriríamos.

Bastante claro ¿no?, sin embargo… ¿qué calidad de respiración es la que mantienes día con día? ¿Tomas suficiente vida? o ¿prefieres sólo tomar lo necesario para sobrevivir?

Los costos de mantener una respiración poco profunda y deficiente se ven reflejados en la salud física y mental.

Una persona que está acostumbrada a no respirar, tenderá a sentir fatiga, falta de claridad en sus actividades diarias, ser propensa a la irritabilidad, estrés, tensión en el cuerpo entre otros.

De manera contraria, practicar una respiración consciente durante algunos minutos del día traerá grandes beneficios a tu vida, entre ellos: destensar el cuerpo, estar más abierto y presente a las situaciones cotidianas y un mejor manejo del estrés.

La propuesta de este artículo es que te regales 5 minutos para lograr esto.

Si te encuentras en el trabajo, en la escuela o realizando una actividad estresante, detente un momento y pon atención a tu respiración.

Observa con cuidado estas sencillas indicaciones. Léelas una vez y después, sigue las instrucciones. Verás grandes beneficios a corto plazo, créelo.

  1. Levántate y en tu celular marca 5 minutos en el cronómetro.
  2. En tu posición de pie inhala dándote cuenta del recorrido del aire desde la nariz hasta que sientas que tus pulmones se han llenado, exhala posteriormente, dándote cuenta cómo el aire sale por tu boca. Repite 3 veces.
  3. En tu siguiente inhalación mantén los brazos abajo y cuando exhales llévalos hacia arriba estirando lo mas que puedas y soltando el aire con voz. Puedes utilizar la vocal “A” para sacar el aire, puedes usar cualquier vocal para hacerlo, lo importante es que te escuches y el cuerpo libere tensión a través de la voz haciendo que tu respiración se amplíe. Repite  hasta que tu alarma suene.
  4. Al terminar solo revisa cómo te sientes después de hacer esto, haz una comparación entre cómo inicias y cómo terminas con el ejercicio.

Estos 5 minutos de respiración consciente son algo que puedes hacer diariamente y que contribuirán a tu vida con mayor bienestar físico y emocional.  Prueba, hazle diferente.

Por Manuel Avilez